miércoles, 23 de octubre de 2013

CAPÍTULO 29

Llegamos a la discoteca y había bastante gente. La barra estaba a tope, pero aún así nos acercamos y nos pedimos algo sin mucho alcohol.
Entraron unas personas por la puerta que me sonaban mucho y enseguida las reconocí.
-Valla, ¿Qué hacéis por aquí? –dije dándoles dos besos-.
Eran Miriam y Rocio, las chicas que conocimos antes de venir a Madrid.
-Pues nos ha llamado Dani y nos ha invitado a quedarnos a dormir a su casa –dijo una de ellas-.
-¿Si? Pues estaremos juntas –dije alegrándome- Por cierto, no os pude llamar porque estuve muy liada –bajé la mirada-.
-No pasa nada, nosotras también hemos estado un poco liadas -vino Dani y nos interrumpió-.
-¿Qué tal chicas? –les dio dos besos a cada una-.
-Venid y os presento a los demás –les sugerí-.


Fuimos a buscar a los demás, algunos estaban dispersos por la discoteca, pero conseguí presentárselos a todos.

Cada vez había más gente en la discoteca. Pusieron la canción de ‘Martin Garrix – Animals’ http://www.youtube.com/watch?v=gCYcHz2k5x0

Adoraba esa canción, todos nos pusimos a bailarla y vi que entró alguien por la puerta de la discoteca. Era Andrea y un chico, al chico no lo había visto nunca, pero supongo que sería con el que había quedado.
-¡Andrea! Que casualidad encontrarnos, ¿no? –dije cuando se me acercó-.
-Pues sí. A mi es que él me dijo que abrían hoy una discoteca y que iría mucha gente y tal…y pues hemos venido a ver. Aunque hay buen ambiente y por lo que veo está llenísimo de gente –dijo Andrea fijándose en la discoteca-.
-Pues sí, hay bastante gente –sonreí-.
-Por cierto, que no te lo he presentado aún y creo que tampoco le conoces, él es Raul.
-Encantada Raul, yo soy ____ -le di dos besos-.
-Bueno, vamos a la barra a pedir algo, chao, luego nos vemos –dijo Andrea despidiéndose-.
-Vale, ¡chao! –me despedí dándole dos besos-.

Ya era casi la una de la mañana y estaba cansada y mis pies ya no aguantaban los tacones, al igual que las demás.
-¿Porqué no vamos ya a casa? –volvió a insistir Evelyn-.
-Eso –le di la razón- Chicos, nosotras nos vamos ya –me dirigí a ellos-.
-¿Ya os vais? ¿Tan pronto? –dijo David-.
-Tú no eres el que lleva los tacones –le recordó Rocio-.
-Si os vais nosotros os acompañamos –dijeron Dani y Blas-.
-Yo me quedo, después iré –dijo Miriam-.
-Yo también me quedo –dijeron David, Alvaro, Carlos y Andreea-.

Gema, Evelyn, Rocio, Dani, Blas y yo nos fuimos a casa.

Llegamos reventados a casa, cuando me quité los tacones no sentía ni mis pies.
La verdad es que Rocio y Miriam se habían caído muy bien con el resto de las chicas y chicos.

-¿Y dónde dormimos? –pregunté mirando a Dani y a Blas y ellos dos se quedaron mirando sin saber que decir-.
-Em...pues…-dijo Dani-.
-¡Ya sé! –dijo Blas interrumpiendo a Dani- Somos nueve personas, ¿no? –preguntó Blas y asentimos todos- Pues como hay cinco habitaciones, en cada habitación que duerman dos.
-Oh Blas, que listo eres –dijo Dani riéndose de él y Blas le dio una colleja no muy fuerte-.
-Pues Alvaro, David, Carlos y tu en dos habitaciones y Rocio, Gema, Evelyn, Andreea y Miriam en otras dos –dijo Dani-.
-¿Y tu qué? Listo –dijo Blas sacándole la lengua-.
-Pues yo con ____ -me puso el brazo en la cintura-.
-Pero Dani, alguien se queda solo o sola porque somos impares –dijo Gema-.
-Pues que alguna duerma con Dani y yo duermo sola, si total a mi me da igual –añadí-.
-No hace falta ____, Alvaro tiene un colchón inflable, lo sacamos, lo hinchamos y tres que duerman en una habitación –planteó Blas y asentimos-.
Dani, Blas, Evelyn y yo nos fuimos a dormir, teníamos mucho sueño mientras que Gema y Rocio se quedaron viendo la tele en el salón.

***Narra Dani***
-¿Sabes? Añoraba dormir contigo –ella sonrió y me miró a lo ojos-.
-Yo también Dani –me abrazó poniendo su cabeza en mi pecho-.
-Te quiero –le besé en la frente-.
-Te amo –despegó su cabeza de mi pecho y me dio un beso muy tierno- Dani, tengo frío-.
Ella se acurrucó a mi y yo la abracé.
-¿Y ahora tienes frio? –ella negó con la cabeza-.
Dormimos toda la noche abrazados.

***Narra David***
Eran las cuatro y media de la mañana y decidimos irnos.
Cuando llegamos a casa nos encontramos a Rocio y a Gema dormidas en el sofá con la tele encendida.
-Oye Alvaro –dije en voz baja- coge tu a Gema que yo cojo a Rocio y las llevamos a la cama -Alvaro asintió con la cabeza-.
Cogimos a las dos y las llevamos a la habitación y las dejamos en la cama. Después nos fuimos todos a dormir.

-Alvaro, creo que nos hemos dejado a alguien en la discoteca –me acordé-.
-¿Enserio? ¡No jodas! –se quedó pensando- bueno, supongo que ya vendrán.

***Narra Rocio***
Me despertaron unos golpes que parecían venir de arriba. Miré el reloj y eran las seis y media de  la mañana. Decidí despertar a Gema.
-¡Gema! –le quité las mantas-.
-Joder, ¿Qué quieres? -se volvió a tapar con las mantas- Dejame dormir –dijo con voz de niño pequeño-.
-¿No escuchas esos golpes? Vienen de arriba –le dije quitándole las mantas otra vez -Gema abrió los ojos de golpe-.
-Creo que esos golpes no vienen de arriba… -recapacitó Gema-.
-¿Ah no? Yo creo que si –me quedé mirando al techo-.
-Si te das cuenta, no sólo se escuchan golpes…Vayamos a ver –dijo Gema levantándose de la cama-.
Nos levantamos y fuimos a averiguar de dónde venían los golpes. Y cada vez que nos acercábamos más, no sólo se escuchaban golpes…

***Narra Miriam***

Me desperté, miré el móvil y eran las diez y media de la mañana. Me fijé  bien y vi que mi ropa estaba tirada por el suelo. Me di la vuelta y me pensaba que estaba durmiendo con Andreea pero no…

sábado, 19 de octubre de 2013

CAPÍTULO 28

-Ahora que no está Nacho, voy a decirte esto que supongo que no lo sabrás y deberías de saberlo.
-Me estás asustando, ¿qué pasa? ¿el qué debería saber? –pregunté ansiosa por saber lo que me tenía que decir Andreea-.
-A ver, como decírtelo… -se quedó Andreea pensativa- llevas días tonteando con Nacho y él tontea contigo…
-Yo no tonteo con Nacho –bajé la cabeza-.
-No te darás cuenta, pero si que tonteas con él. Bueno, voy a ir al grano –levanté la cabeza- no deberías tontear con Nacho ya que él tiene novia…
-¿Cómo? –me quedé flipando, Nacho no me había dicho nada-.
-Lo que escuchas, tiene novia y además la conoces. Llevan saliendo casi dos años…
-¿La conozco? –me impresioné aún más- ¿Quién es?
-Evelyn.
-¿Y porqué Nacho no me ha contado nada sobre esto?
-Antes de que tu vinieses a este instituto, Evelyn y Nacho no estaban muy bien…Además, a los pocos días de estar tu, tuvieron una discusión…
-¿Y porqué discutieron?
-Evelyn se dio cuenta del tonteo que llevabais…-bajó Andreea la mirada-.
-¿¡Como!? ¡Tuvieron esa discusión todo por mi culpa! Soy una tonta, no me di cuenta de lo que hacía –me enfadé- además, como voy a tontear con Nacho si yo... –pero de repente me callé, no le iba a soltar a Andreea que estaba saliendo con Dani, a parte de no creérselo se reiría de mi…-.
-¿Tu que…? –Andreea me miró y por suerte, tocó el timbre para entrar a clase-.
-Bueno, vamos a clase o llegaremos tarde –dije yendo hacia la clase-.
-De eso nada –me agarró del brazo- tu estás ocultando algo que no nos quieres decir –me quedé mirándola sin saber que decir-.
-No puedo –me solté el brazo y me fui hacia clase-.

¿Qué explicación le daría? No les podía ocultar esto para siempre…
Llegué a clase y me senté en segunda fila, quería centrarme en las clases y no en todo lo demás...Mis notas habían bajado mucho desde que empecé el curso y esto no era normal, yo siempre había sido una chica de notable o sobresaliente y ahora estaba en un suficiente.

Salí del instituto y allí me estaba esperando Dani a la salida, entré al coche.
-¿Qué no me vas ni a decir un hola? –me dio un beso en la mejilla-.
-Dani, tengo que hablar contigo –le dije seria-.
-Pues dime, ¿Qué pasa? –arrancó el coche-.
-Mejor cuando llegemos a casa.

Llegamos y le dije a Dani que pasara a mi casa.
-¿Qué me tenías que decir? –dijo sentándose en el sofá-.
-Pues que aún no les he dicho a mi amigas que…pues eso…que salgo con uno de los chicos de Auryn.
-¿Y porqué no se los has dicho?
-Pues porqué no sé…Es que cuando estaba en el otro instituto no paraban de decirme que os dijese que les firmasen autógrafos, que les siguieseis en twitter, que las mencionaseis…y pues al final uno se termina cansando…
-Te entiendo, pero date cuenta que esto no lo vas a poder ocultar para siempre.
-Ya lo sé…-reflexioné- Entonces, ¿se los digo?
-Sí. Pero tengo una idea…-puso cara de pícaro- convencelas para que mañana, se queden a dormir a tu casa.
-Pero Dani, mi madre no me va a dejar que se queden a dormir a mi casa.
-Pero a tú casa no se van a quedar a dormir.
-¿Cómo? Dani, no te entiendo –me reí-.
- A ver, tú sólo convencelas para que se queden a tu casa a dormir. Y cuando vengan a casa a dormir, en vez de llevartelas a tu casa, te las llevas a mi casa.
-No se lo que estás tramando, pero me das miedo –se rió Dani-.
-Pero cuando vengan a nuestra casa, que no entren en las habitaciones o se darán cuenta de que no es tu casa -yo asentí con la cabeza-.

Y así lo hice, al día siguiente, en cuanto llegué al instituto, intenté convencerlas para que se quedasen a dormir.
-Chicas, me gustaría saber si os podríais quedar a dormir a mi casa.
-¿Y eso? ¿Qué es tu cumple? –preguntó Evelyn extrañada-.
-No…Es que pues nos conocemos de hace poco y pues hay que conocernos un poco más,¿no? –tardé en contestar, no sabía que escusa poner-.
-A mi no se si me dejen… -dijo Andrea-.
-A mi tampoco…-añadió Evelyn-.
-¿Porqué? –les pregunté-.
-Porque de un mismo día quedarme a dormir, no creo que me dejen –dijeron Andrea y Evelyn-.
-Tenéis casi diecisiete años, ya sois responsables –intenté convencerlas-.
-Va, tenéis que venir, que Andreea y yo si que vamos –dijo Gema-.
-Bueno, se intenta –dijo Andrea-.
-Os espero a las ocho y media en la puerta de mi casa –les di la dirección de mi casa-.

{…}

Eran las ocho y media y no venían. A los diez minutos, vinieron.
-Vaya, por fin venís –me reí-.
-No te rías, que nos hemos perdido y no sabíamos dónde estábamos -dijo Andreea cansada de andar tanto-.
Me reí a carcajadas -¿Y Andrea? –pregunté por ella ya que no estaba-.
-No ha venido, se acordó de que había quedado con ‘un amigo’ –Dijo Gema haciendo las comillas-.
-Bueno, pues nada, subamos a mi casa a dejar las cosas.

-¿Dónde dejamos las cosas? –dijo Evelyn cuando entramos a casa-.
-Dejarlas allí a un lado –dije señalándoles dónde las tenían que dejar-.
-¿Vemos una peli? –les sugerí-.
-Sí –dijo Gema-.
-Ayer alquilé en el videoclub la película de Insidious 2, ¿la vemos?
-Una mierda –dijo Gema riéndose- que me da miedo.
-Sí, sí, ¡ponla! –dijeron Andreea y Evelyn-.
-Lo siento Gema, pero voy a ponerla, no tengo más pelis –puse la peli y cerré las ventanas para que estuviese todo más oscuro-.

-¿Habéis oído eso? –dijo Gema temblando de miedo-.
-Gema admítelo, estás cagada de miedo –se rió Andreea-.
-Que no, que he oído algo –insistió-.
-Déjanos ver la peli –dijo Evelyn sin despegar la mirada de la peli-.

-¡Os voy a comer! –dijo alguien en voz baja y cambiando la voz, era David seguro-.
-¡Lo véis! ¿Lo habéis escuchado?
-Ostias, es verdad –dijo Andreea asustada-.
-Sí, yo también lo he escuchado –dije dándoles la razón, todo esto lo tenía planeado-.
-De verdad, como flipáis –dijo Evelyn- vamos a ver por toda la casa y ya veréis como no hay nadie-.
Como había cerrado las ventanas, estaba todo oscuro y no se veía nada. Evelyn fue a encender la luz, pero no se encendía, los tontos estos habrían quitado la luz de toda la casa a posta.
-Encima no va la luz, me voy a cagar en todo –dijo Andreea asustada-.
-¿Habéis escuchado eso? Venía de las habitaciones –dijo Gema encendiendo la linterna de su móvil-.
-No en las habitaciones no, ha sonado por la cocina –dije intentando que no fuesen a las habitaciones, ya que si van a las habitaciones se darían cuenta de que esa no era mi casa; pero no me hicieron caso y fueron hacia las habitaciones y entraron a la habitación de Blas-.
-¿Y todas estas fotos de Blas? –preguntó Gema enfocando la linterna del móvil en las fotos que había en la habitación de Blas-.
-Es que soy muy fan de Blas, me encanta –dije lo primero que se me pasó por la cabeza-.
De repente alguien me cogió por atrás tapándome la boca y sacándome de la habitación de Blas, del susto pegué un pequeño grito, era Dani.
-Ve a la cocina con los demás –dijo en voz baja para que no le escuchasen las demás-.
-¿¡________!? –escuché que gritaban mi nombre, eran ellas, estaban asustadas-.

-¿Y tus amigas son? Sombreritas, smilers, chiquititas…-me preguntó Dani-.
-A Anddreea sé que le gusta Alvaro, a Gema tu y a Evelyn no lo sé-.

***Narra Gema***
____ desapareció de la habitación y nos asustamos aún más.
De repente, alguien me quitó el móvil de las manos y me cogieron entre dos, no podía estar más asustada.

***Narra Andreea***
-Evelyn, ¿y Gema? –dije asustada-.
-No tengo ni idea, a desaparecido.
-Genial, primero desaparece ____ y después Gema.
-Nos estarán gastando una broma, seguro –dijo Evelyn muy segura-.
-Vamos a la cocina, que creo que he escuchado algo –dije intentando ir a la cocina como pude-.
-Tu vete a la cocina, yo iré a las habitaciones del fondo que creo que he escuchado algo también–dijo Evelyn-.
-Vale.
Fui a la cocina y alguien me cogió por detrás dándome un susto, no pude evitar chillar.

***Narra Evelyn***
Busqué mi móvil que me lo había dejado en el sofá y me fui a las habitaciones. Escuché como alguien corría por el pasillo. Me asuté pero decidí perseguirlo. Y no era uno, eran dos. Los acorralé en una habitación y los enfoqué con la linterna a la cara, llevaban máscaras.
-Que graciosos sois –me reí de ellos, les quité las máscaras y eran Carlos y Blas, no me lo podía creer, sólo verlos los abracé-.

***Narra Gema***
Los dos que me cogieron me llevaron a una habitación. Me conseguí soltar de ellos y aunque estaba asustada, decidí adivinar quién era, ya que estaba todo oscuro y no podía ver nada.
-¿Quiénes sois? –les pregunté pero no respondieron. Me guié de las manos y fui hacia ellos. Estaba el uno al lado del otro, les toqué el pelo y me di cuenta de que eran chicos –reconozco ese pelo –dije tocándole el pelo al primer chico -¿eres David? –me emocioné, eran ellos o, ¿estaba soñando? -.
-Si, soy yo –sonrió y me abrazó. - Y tu eres… -le toqué el pelo y la cara y lo reconocí- ¡Dani!
-Ese soy yo –se rió y me abrazó. Estaba alucinando, me sentía tan askhalkcñs-.

***Narra Andreea***
-¿Quién eres? –dije soltándome ya que me había cogido y sonrió- reconocería esa sonrisa en cualquier parte, ¿eres Alvaro o estoy soñando?
-No, no estás soñando –sonrió y me abrazó-.

***Narra ____***
Decidí encender las luces de la casa ya que las habían quitado a posta, pero como supongo que ya los habrían descubierto, las encendí.
Enseguida aparecieron todos en el salón.

-____, ¿porqué no nos habías contado esto? –dijo Gema-.
-Prefería pegaros estos sustos –me reí-.
-Que cabrona eres –se rió Evelyn-.
-Esto era lo que ocultabas…anda que lo hubieses podido contar antes –me dio Andreea flojo en el brazo-.
-Son casi las diez y tengo hambre –dijo Carlos quejándose-.
-Siempre estás igual –se rió Blas-.
-¿Porqué no vamos al telepizza? –sugirió David y asentimos todos-.
Llegamos al telepizza y pedimos una mesa para todos. Pedimos las pizzas y comimos.

-Ahora que me acuerdo –dijo cuando se comió la porción de pizza- hoy abrían una discoteca no muy lejos de aquí, ¿porqué no vamos? –dijo Alvaro-.
-Por mi si, pero tengo que arreglarme y todo eso, no voy a ir así –dijo Gema-.
-No pasa nada, os venís a mi casa y yo os dejo la ropa –les dije-.

Acabamos de cenar y fuimos a mi casa, las chicas se cambiaron en mi casa y los chicos se cambiaron en su casa.
Salimos de mi casa y ellos ya estaban fuera espernádonos.
-Que guapas váis –dijo David-.
-Vosotros también vais guapos –les sonreí-.

-¿Vamos? –dijo Carlos y asentimos los demás-.
 Llegamos a la discoteca y había bastante gente. La barra estaba a tope, pero aún así nos acercamos y nos pedimos algo sin mucho alcohol.
Entraron unas personas por la puerta que me sonaban mucho y enseguida las reconocí.

-Valla, ¿Qué hacéis por aquí? –dije dándoles dos besos-.

miércoles, 16 de octubre de 2013

CAPÍTULO 27

Por un momento, las chicas se miraron entre sí y se quedaron calladas, pero después decidieron hablar.
Empezaron a reírse todas a carcajadas.
-Pero que os pensáis, ¿qué somos tontas? –se rió Gema-.
-Chicos, no nos toméis el pelo –dijo Andreea-.
-Además, vosotros no sabréis reconocerlos –añadió Evelyn y se rieron las chicas-.
-Pues si es verdad –dijo Isidro muy serio- Pero bueno, si no queréis creerlo no os lo creáis, allá vosotras.
-Hombre, ¿qué te crees? Pues si ella es la ´novia de Dani´-acentuó Andrea las comillas –Yo soy Angelina Jolie –se rió-.
-Cuándo os enteréis por vosotras mismas o os lo acabe contando ____, ya sabréis a quién creer –dijo David-.
-Es que tanto videojuego y tanta play os afectan mucho –dijo Andreea burlándose y se rieron los demás-.
-Y a vosotras tanta compra os revoluciona –dijo Enzo riéndose-.-Pues ya que estamos aquí todos, podríamos ir a dar una vuelta todos juntos, que se supone que es lo que habíamos quedado .dije cambiando de tema-.
Todos asintieron y salimos del centro comercial.

-¡Mirad! ¿Aquellos no son los chicos de Auryn? –dijo Javier señalándoles-.

-¡Es verdad! ¡Vamos a pedirles que se hagan una foto con nosotras –dijo Gema emocionada-.

***Narra ____***
Huyendo de Caros, entré a la tienda de juegos. Me choqué con uno que se parecía muchísimo a Nacho, pero no lo vi muy bien ya que estaba más pendiente por si me cogía Carlos.
Carlos me cogió y me quitó el sombrero y se lo puso él. Después, vinieron los demás.
Nos quedamos en la planta de abajo y a Alvaro y a David les llamó la atención la tienda de Ásics y entraron a verla.
Cuando entramos a la tienda vi que las chicas de clase venían a la tienda en la que estábamos. No me podían ver con ellos, más bien, no quería que me viesen con ellos. No quería que me quisiesen por ser amiga de Auryn, sino por lo que soy. Además lo más seguro es que me pedirían autógrafos de ellos o cualquier otra cosa como en el instituto en el que estaba antes.
Y una cosa que me sorprendía de ellas es que: ¿Son auryners? No me habían dicho nada sobre lo de que eran auryners.
Vinieron corriendo a pedirles una foto y un autógrafo a los chicos. Yo me escondí detrás de unas perchas con ropa que habían en la tienda.
-Perdonad, ¿os podéis hacer una foto con nosotras? –preguntó Andreea-.
-Claro –dijeron todos amablemente-.
Vi como se hicieron una foto y les firmaron algún que otro autógrafo.

-____¿dónde te habías metido? –dijo Carlos cuándo me vio-.
-Eh, ¿yo? Eh…pues…nada –dije sin saber que decir y Carlos se me quedó mirando y levantó una ceja-.

-¿Cuáles me compro? ¿Estas rojas o estas blancas con verde? –preguntó Alvaro indeciso por cuál comprarse de los dos pares-.
-Pues a mi me gustan las blancas con verde –dijo Dani-.
-A mi las rojas –dijo Blas-.
-Y a vosotros, ¿Cuáles os gustan más? –preguntó Alvaro enseñándonos los dos pares de zapatos-.
-A mi las rojas también –afirmo David-.
-Pues a mi las blancas con verde –dije yo-.
-A mi también –dijo Carlos-.
-Pues me compraré las blancas y verdes.
-Y yo las negras y azules –añadió David-.
Cuando estábamos saliendo de la tienda, me sonó el móvil y los chicos se pararon en seco.

***Llamada telefónica***
-____, te estoy llamando desde hace horas y no contestas, ¿se puede saber dónde estás? –se le notaba que estaba bastante enfadada, aunque también preocupada-.
-No te preocupes mamá, ahora mismo iré a casa –dije intentando tranquilizarla-.
-Vale, aquí te espero. No tardes. Adiós.
-Adiós.
***Fin llamada telefónica***

-¿Qué pasa? –preguntó Dani preocupado-.
-Que me tengo que ir ya a casa; mi madre está muy enfadada ya que me está llamando desde hace horas.
-Pues te acompañamos –dijo Blas-.
-No, no; vosotros seguid en lo vuestro a lo que tengáis que hacer, yo cojo el metro o el taxi y llego a mi casa enseguida.
-Ni pensarlo, yo te acompaño a tu casa, por si acaso –dijo Dani-.

{…}

Era Jueves, me levanté, me cambié, me duché para despejarme un poco y desayuné.
Dani me llevó al instituto y allí estaban los demás, en clase de Biología.
-¡____! –gritaron todas las chicas al verme-.
-Te tenemos que preguntar una cosa –dijo Andrea seria-.
-¿El qué? –me extrañé-.
Entró el profesor y nos interrumpió. Nos dijo que nos sentáramos y las chicas no me pudieron decir lo que me iban a decir.
Cuando terminamos las primeras clases, llegó el patio.
-¿Qué me queríais preguntar? –dije sentándome en la mesa de la cafetería con los demás-.
-Ah sí, es verdad –recordó Andrea- ¿Se lo cuentas tú, Gema? –Gema asintió-.
-Pues que ayer estábamos en el centro comercial y los chicos –dijo Gema remarcando la palabra ‘los chicos’ y las chicas se quedaron mirando a los chicos, y Gema continuó- nos dijeron que tu estabas en el centro comercial con los chicos de Auryn, incluso que te besaste con Dani-contó Gema-.
-Aunque pueden tener razón ya que después no los encontramos en el centro comercial –añadió Evelyn-.
No sabía que decir, pensaba que no me habían visto pero me vieron.
-____, ¿es eso verdad? ¿Estabas con Auryn? Aunque no creo, nos lo hubieses contado- me volvió a preguntar Gema y yo negué con la cabeza-.

-¡__________! –te has dejado esto en clase de mates- dijo nachos dándomelo y era mi archivador-.
-Gracias Nacho –pero antes de cogérselo, apartó la mano y se fue corriendo- ¡Oye! ¡Nacho dámelo! –dije persiguiéndole-.
-No quiero –se rió de mi-.
Íbamos corriendo por todos los pasillos del instituto. Ya sé como se sentía Carlos cuando intentaba cogerme.
Por fin, lo cogí.
-¡Dámelo! –le volví a pedir que me diera el archivador-.
-Pues cógelo- se burló de mi. Levantó el brazo poniendo el archivador en alto para que no lo cogiese-.
-Eh, eso no vale, eres más alto que yo –dije saltando intentando cogerle el archivador de las mano- tú lo has querido –empecé a hacerle cosquillas y enseguida bajó la mano y pude coger mi archivador-.
-Que lista eres –se rió-.
-Ya lo sé, no hace falta que me lo recuerdes tanto –dije sacándole la lengua-.
-Creída –se rió-.
-Ya lo sé, no hace falta que me lo recuerdes tanto –dije tomándole el pelo-.
-Eeeeh, a mi no me tomes el pelo –se rió-.
-Ya lo sé, no hace falta que me lo recuerdes tanto –le volví a tomar el pelo y eché a correr-.
-¡Como te coja verás!
Salí corriendo y me choqué con Andreea.
-Perdón, lo siento… -dije disculpándome-.
-No pasa nada. Por cierto, tengo que hablar contigo –entonces vino Nacho e intentó cogerme, pero me escondí detrás de Andreea-.
-Te robo a ____, que tengo que hablar con ella –le dijo Andreea a Nacho-.
-Bueno vale, ____ ya verás –hizo una risa pícara-.

-Ahora que no está Nacho, voy a decirte esto que supongo que no lo sabrás y deberías de saberlo.

-Me estás asustando, ¿qué pasa? ¿el qué debería saber? –pregunté ansiosa por saber lo que me tenía que decir Andreea-.

sábado, 12 de octubre de 2013

CAPÍTULO 26

¿Donde estaban mis padres? ¿Porque estaba el edificio vallado y lleno de policías y bomberos?
-No llores,¿vale? Les voy a llamar -esto que dijo me tranquilizó, con lo nerviosa que estaba no se me había ocurrido-.
***Narrado por Dani***
Cogí mi móvil y llame a los padres de ____. No contestaban, esto me daba mala espina y volví a llamar.
***Llamada telefónica***
-¿Si?
-Soy Dani –pero ____ nos interrumpió y me arrebató el móvil de la mano-.
-¿¡Mamá!? ¿¡se puede saber dónde estás!? –le gritó-.
-Estoy trabajando, ¿dónde quieres que esté?
-Mamá, me habías dado un susto –me tranquilicé y Dani me abrazó-.
-Hija después me lo cuentas que ahora mismo tengo que trabajar. Adiós te quiero.
-Pero mamá…-ya me había colgado-.
***Fin llamada telefónica***
-¿Qué te ha dicho tu madre? –me preguntó Dani-.
-Dice que ella está bien, que está en el trabajo…
-¿Entonces? ¿Qué es lo qué ha pasado?
-No tengo ni idea –le dije confusa-.
-¿Y si llamamos a estos? No estarán muy lejos –yo asentí con la cabeza y les llamamos-.
***Llamada telefónica***
-¡David! ¿dónde estáis?
-Dani se me ha olvidado decirte que no te van a dejar entrar a casa-.
-¿Y ahora me lo dices? –se rió- ¿Y que pasa? ¿Porqué esta vallado y todo eso?
-Pues según me han dicho a mi, el vecino del segundo es científico, y haciendo un experimento, se le cayó un frasco al suelo en que le contenía gas tóxico, el hombre al parecer está bien, pero ahora están intentado quitar el gas tóxico. Pero han dicho que esta misma tarde ya podremos entrar a nuestras casas porque ese tipo de gas era fácil de extraerlo.
-¿Pero los experimentos no se hacen en un laboratorio? Digo yo… -dije reflexionando-.
-Pues sí, pero al hombre éste dicen que no estaba muy bien, pero ya se han ocupado de que no haga más experimentos en casa-.
-Menos mal –dije yo y nos reímos-.
-Bueno David, después hablamos que ____ aún no ha comido –me miró Dani- ¡Adiós!
-¡Chao! Os esperamos en el centro comercial a las cinco y media.
***Fin llamada telefónica***
Cogimos el coche y nos fuimos a comer. Se nos hicieron más de las cuatro comiendo.
Llegamos a las cinco y media al comercial y allí estaban, esperándonos.
-¡Cuánto tiempo sin veros! –Les abracé. Vivimos en el mismo edificio pero no los veía desde que estaba en Madrid-.
-Hey rubiales, me gusta tu sombrero –dije quitándole el sombrero a Carlos-.
-Te equivocas, tu rubiales es él –dijo señalando a Dani y se rieron los dos y le di flojo en el brazo a Carlos- ¡Dame mi sombrero!
-¿Lo quieres? –me puse el sombrero y me escondí detrás de David-.
-Siempre estáis igual –se rió David- Parecéis niños pequeños-.
-¡____! ¡Dame mi sombrero! –empezó a perseguirme-.
-Pues cógelo –me reí de él-.

***Narra Alvaro***
-Oye Dani, le has pegado a ____ tu imperactividad –le dije sacandole la lengua-.
-¿Imperactividad? -dijo Dani levantando una ceja-.
-Demasiado tiempo pasáis juntos –dijo Blas riéndose-.
-¿Me estáis diciendo que paso demasiado tiempo con ____?
-Sí –contestó David burlándose-.
-Pues te reviento –Cogió a David y empezaron a pegarse de broma-.
-Por cierto, ¿Y ____ y Carlos? ¿Dónde están? –pregunté mirando hacia todos lados pero no les veía-.
-Ni idea, se han perdido –dijo David-.
En el centro comercial había como una especie de balcón que podía verse la planta de abajo. Nos quedamos mirando hacia la planta de abajo pero no los veíamos.
-¿Vosotros los veis? –dijo Dani mirando por todos lados-.
-Yo no –dijo Blas-.
-¡Yo sí! Míralos, están allí, en frente de la tienda de juegos –dijo David señalando-.
-Pues bajemos abajo que si no, los perdemos –propuse-.

***Narra Nacho***
Quedamos dónde todos habíamos acordado. Cuando vimos que eran las séis y ____ no venía, nos fuimos. Decidimos ir al centro comercial, a la zona de juegos. Las chicas no les gustó mucho lo de ir a la zona de juegos y se fueron a ver tiendas mientras los chicos nos quedamos en la zona de juegos.
Estaban los demás jugando al futbolín y yo estaba mirando cuando de repente, se chocó una chica con un sombrero conmigo, parecía ____ pero no le ví la cara. Me pidió disculpas y se fue corriendo. Después, entró un chico rubio que la perseguía.
-¡Chicos! ¿Aquella chica del sombrero no es ____? –se giraron todos a mirarla-.
-Sí, si que es ella –contestó David-.
-¡Y ese que le persigue es Carlos! –dijo Javier impresionado-.
-¿Qué Carlos? –dijo Enzo estrañado-.
-¡Pues el de Auryn! –dijo Javier sin perderles de vista-.
-Ostias, ¡es verdad! –dijo Enzo-.
-Y aquellos que entran por la puerta también son los de Auryn –dijo Miguel Ángel y todos se giraron a verles-.
Carlos cogió a ____ y le quitó el sombrero y se lo puso él. Después vinieron los demás chicos de Auryn y fueron a buscar a ____ y a Carlos, ¿qué hacía ___ con ellos?
Vimos a lo lejos, como Dani, el otro rubio, cogió a ____ de la cintura y le besó. Todos nos quedamos con la boca abierta flipando.
-¿Habéis visto eso? –dijo Isidro con la boca abierta-.
-Si, cuando se enteren las chicas van a flipar… -dijo David-.
-¡Vamos a decírselo! Me muero por saber que cara van a poner –dijo Enzo con una sonrisa pícara-.
Fuimos a buscar a las chicas y estaban, como no, comprándose ropa.
-¿A que no sabéis que? –dijo Javier-.

-No, ¿qué pasa? –dijo Gema-.
-Cuando estábamos jugando al futbolín en la tienda de juegos, hemos visto que a entrado ____ con un sombrero y corriendo, después iba Carlos, el de Auryn persiguiéndole y cuando la cogió le quitó el sombrero y se lo puso él -dijo David, pero le interrumpió Nacho-.
-Si... Y después han llegado los demás y Dani ha cogido a ____ de la cintura y le ha besado-.
Por un momento, las chicas se miraron entre sí y se quedaron calladas, pero después decidieron hablar.

martes, 8 de octubre de 2013

CAPÍTULO 25

-Para,¡Paraaa! –dijo pegándome con la almohada pero se la quité de las manos- Dame la almohada –no le di la almohada y intentó ponerse encima mía pero no la dejé. No se como, pero consiguió ponerse encima de mi. Yo intenté ponerme encima de ella y sin querer, nos caímos al suelo, cayendo ____ encima de mí. Nos quedamos mirándonos fijamente a los ojos, pero de repente, tocaron al timbre. ¿Quién podría ser ahora?-.

Me levanté, fui a abrir y era una chica, que venía de los servicios de habitaciones. Me enfadé un poco porque nos cortó el royo a mi y a ____, pero en fin, era su trabajo.
Nos hizo la cama y poco más, después se fue.
____ se duchó para despejarse un poco, se cambió y después nos fuimos a la estación. Por suerte, no perdimos el tren. Subimos al tren, y poco después, ____ se quedó dormida; apoyando su cabeza en mis hombros y yo la rodeé con mis brazos.

{...}

Llegamos a Madrid y antes de que llegasemos desperté a ____ ya que se pasó todo el trayecto dormida. Allí nos esperaban los chicos y los padres de ____.

***Narrado por ____***
Llegué a mi casa nueva y por sorpresa, me encontré a Toby. Entré a mi habitación y tan sólo tenía algunos muebles al igual que el resto de la casa. Mi madre me dijo que iríamos a comprar los muebles en cuanto se pusieran a trabajar. 

Dos días después...
Hoy empezaba el instituto. Estaba un poco nerviosa por quién me tocaría en clase.
Me cambié y fui a la cocina a hacerme el desayuno. Dani se ofreció en llevarme con el coche y acepté.
Me dejó en la puerta del instituto.
-Que tengas un buen día de instituto -hizo una sonrisa pícara-.
-No te rías de mi -le di una colleja no muy fuerte-.
-Hey, no me pegues -se rió- Después pasaré a por ti.
-Vale, te veo después -le di un beso-.

Fui a ver la listas de los alumnos y me tocó en bachillerato A.
Me dirigí a clase dónde me tocaba y como ya estaban todos sentados, me tuve de otra que sentarme al final, que aún quedaban mesas libres. Después, se sentó un chico alto, de pelo castaño con los ojos azules claros.
-Tu eres nueva, ¿no? -me preguntó-.
-Sí, soy nueva -me sonrojé-.
-Encantado, yo soy Nacho, ¿y tu?
-Yo ____.
Estubimos hablando y era un chico muy simpático y agradable, la verdad es que me caía bien.
-¿Porqué no te vienes con nosotros en el patio? Así te presento a los demás.
-Vale, me parece buena idea.

Nos tocaba Matemáticas y entró el profesor.
-Oye, si ves que Ricardo habla solo no te extrañes, aunque hay a veces que no sabe ni lo que dice, esta muy mal -se rió-.
-Vaya, un profesor loco -me reí-.
-Y no es el único -nos reimos los dos-.

Se acabaron las primeras clases y fuimos al patio. Nacho me llevó a la cafetería, allí estaban los demás, sentados en una mesa.
-¡Una nueva! -dijeron todos-.
-Sí, ella se llama ____ y a venido a vivir a Madrid. ____ ellos son Evelyn, Andrea, Gema, Javier, Enzo o Enfo, según como quieras llamarle -Enzo se rió y le dio una colleja a Nacho y siguió presentandome a los demás- David, Isidro, Miguel Ángel y Helena, perdón, Andreea -Andreea le miró con cara de asco, no le gustaba que le llamasen Helena ya que era su segundo nombre-.
Cuando salimos del isti, dijeron de quedar para salir esta tarde.
-Quedamos a las séis en la jaula,¿no? -propuso Javier-.
-Por mi si-contestó David-.
-Y por mi también -dijeron los demás-.
-____¿tu vienes? -me preguntó Evelyn-.
-No lo sé, supongo, pero si no llego a las séis es porque no voy -me recordé de que Dani me tenía que recoger y me despedí de todos y me fui-.

-¿Que tal el isti? -me dijo Dani sacándome la lengua-.
-Pues no se qué decirte, un profesor que habla solo, no sabe lo que dice y tiene las tizas guardadas en un paquete de tabaco, otra que se pone vestidos sin sujetador y pues se le nota mucho, otro que come limones y zanahorias en clase, el de tecnología que también se le va un poco... y pues el psicopedagogo que le gusta llevar camisas de arco iris, eso es normal ¿no?
-¿Enserio? -dijo Dani descojonandose-.
-Enserio, parece un manicomio, todos los profesores están locos, pero bueno, está bien, me gusta reirme del profesor de Dibujo y las historias sin sentido que nos cuenta el profe de Musica.
-Con tanto profesor así te vas a volver loca -se rió-.
-Ya lo sé -me reí-.

Llegamos a casa pero, el edificio de mi casa, estaba vayado, habían cintas amarillas de esas que ponen 'no pasar' estaba lleno de policías y bomberos. No tenía ni idea de lo que estaba pasando.
-¿Y ahora qué coño pasa? -se enfadó Dani-.
-No lo sé -estaba confusa-.
-Por favor, alejense de la vaya, no pueden entrar al edificio hasta que se resuelva el caso pendiente -dijo uno de los policías-.
-¿Como? ¿Que pasa? ¡¿Y mis padres!? -pregunté estérica-.
-No se preocupe -dijo un policía-.
-¡Quiero verles! ¿¡Donde están? -les grité y me sacaron a la fuerza entre dos policías-.
-Tranquila ____, seguro que están bien, confía en mi -dijo Dani tranquilizandome-.
-Eso espero, no quiero que les pase nada -empecé a llorar, estaba muy preocupada-.

¿Donde estaban mis padres? ¿Porque estaba el edificio vallado y lleno de policías y bomberos?