jueves, 20 de febrero de 2014

CAPÍTULO 40 {ÚLTIMO CAPÍTULO 1ª TEMPORADA}

-Miriam, si hay algo que me tengas que contar cuéntamelo, por muy mala que sea la verdad.
-Asentí- ¿Te acuerdas de aquel día en el que iba borracha y sin querer me acosté con Carlos?
-Mejor no recordarlo, pero el pasado es pasado.
-Pues hace una semana, fui a la farmacia, a por un test de embarazo, porque dudaba. Y estoy embarazada y el padre del hijo que espero... -hice una pequeña pausa- es Carlos -no lo pude evitar, pero me cayeron las lágrimas-.
-¿¡Qué!? -se alteró. Se puso las manos en la cabeza-.
-Ya sabes que yo no quería hacerlo a propósito -dijo entre sollozos-.
David me miró con cara de enfado, estaba nervioso y no paraba de andar de una lado para el otro.
-David, por favor, compréndeme -lloré aún más, no soportaría que se enfadase conmigo por un error que cometí en el pasado-.
-Me miró serio y se acercó a mi- Miriam -hizo una pequeña pausa- sabes que yo a ti te quiero a más que a nadie y ahora en esta situación... -se quedó pensativo- te apoyaré en todo, aunque no sea mi hijo, pero será como si lo fuese -me cogió mi cara con sus manos y limpió las lágrimas con sus dedos- no llores pequeña, piensa que en menos de nueve meses tendrás un hijo o hija que será adorable.

***Narra ____***
Me levanté y eran las diez y estaba...¿en la habitación de Dani? Me levanté y busqué a Dani. Estaba en la cocina.
-Buenos días princesa -dijo en cuanto notó mi presencia, se acercó a mi y me dio un beso en la frente- ¿Has dormido bien?
-Sí -asentí y me acomodé el pelo-.
-Ayer ya avisé a tu madre de qué no irías a dormir a casa ya que te quedaste dormida en mi cama -rió-.
Dani sirvió el desayuno y nos lo comimos. En cuanto acabamos, fuimos al sofá a ver la tele.

-Uh, que sexy vas ____ -dijo Carlos poniendo cara de pícaro-.
-Que vergüenza -me sonrojé- pensaba que estábamos solos -miré a Dani-.
Iba en bragas, sujetador y una camiseta de Dani pero me venía grande, como un vestido.

Después, se levantaron Alvaro y Blas.
-¡Hey brothers! -dijeron al unisono poniendo el tono de la canción de Avicii-.
-Vaya formas de dar los buenos días -me reí-.
-Ellos son así -se rió Dani-.

Al poco rato, se levantó David, pero éste no dio los buenos días, fue directamente a la cocina.
-Buenos días, ¿no? -le dijo Alvaro desde el salón-.
-Buenos días -dijo a secas-.
-A éste le pasa algo... -dijo Blas susurrando-.
-Davisito, ya estás contando lo que te pasa -dije en cuanto fui a la cocina-.
Él negó.
-Venga David -le supliqué-.
-No me hagas hablar de esto, por favor. Te lo contaré en otro momento, ¿vale?
-Vale -alargué la 'a'-.

{...}

-____, ¿y si vamos al Starbucks? -me preguntó Dani-.
-Venga, nunca he ido y me gustaría ir -puse cara de niña pequeña- Voy a cambiarme -me fui a su habitación a por mi ropa-.

Cogí los pantalones que llevaba ayer y me los puse.
-¿Te vas a poner lo mismo que ayer? Que marrana eres -dijo Dani asomándose por la puerta riéndose-.
-Imbécil -me quité su camiseta y se la tiré en la cara- No voy a ir hasta mi casa en bragas y una camiseta.
-Vale, vale; no me pegues -reímos los dos-.
-Y ahora cierra la puerta, ¡me estoy cambiando!
Dani cerró la puerta y me vestí. Después bajamos a mi casa y me cambié de ropa.

-¿Ya estás lista? -me preguntó en cuanto salí de casa-.
-Sí -asentí-.
-Pues vamos -me sonrió y me cogió de la mano-.

De camino al Starbucks no encontramos con paparazzis otra vez.
-Joder, otra vez con los paparazzis -dijo Dani en voz baja-.
-Son unos paparazzis, tampoco harán mucho.

Escuchad esta canción a partir de aquí, pliz. http://www.youtube.com/watch?v=vaAVByGaON0

-¿Les podemos hacer unas preguntas? Solo serán unos minutos.
-Claro, porqué no -sonreí-.
-¿Como lleváis la relación después de la infidelidad de Dani? Por lo que parece, la lleváis bien.
-¿Perdón?
-Bueno, todos sabemos que hubo una pequeña infidelidad, ¿no es así Dani?
-¿A que se refieren con infidelidad? -interrumpí al paparazzi antes de que dijese algo más-.
-Sí, se rumorea que se acostó con una chica. Y es modelo, según nos han informado.
-¿¡Qué!? -me alteré y mucho-.
-Aquí tenemos unas fotos en las que se les ve juntos -aquel paparazzi se sacó el móvil y me enseñó una foto-.
-____ no es lo que tu crees -se puso nervioso-.
-¿Ah no? Solo faltaba que os hicieran una foto en la cama también -me enfadé aún más- esto se ha terminado Dani, se ha terminado -le grité-.
-____ esto tiene una explicación -me cogió del brazo impidiéndome que me fuera-.
-Pues la explicación te la metes por dónde yo me sé -le grité aún más-.
-Oye, a mi no me grites, ¿sabes?
-Yo te grito si quiero -lo fulminé con la mirada-.
-¿Pues sabes que te digo? Que te vayas a la mierda un rato, que me tienes hasta los huevos, nunca me dejas darte explicaciones.
-¿Tanto quieres que me vaya? Pues ya me voy, tranquilo, no quiero estar con un gilipollas como tu.
-Zorra de mierda, vete a zorrear a otra parte.
-A mi no me llames zorra, imbécil. Yo no soy la que me he acostado con otra.
-Si, me acosté con ella, ¿y qué? haz tu vida que yo aré la mía.
-Ahora sé la clase de persona que eres, no te imaginaba así.
-Cállate ya de una vez, que me pones de los nervios.
-No me vuelvas a dirigir la palabra en tu vida, ¿me entiendes? -no pude evitar llorar-.
-Tranquila, no hablo con zorras -esto me dolió aún más y mis lágrimas caían por toda mi cara. Me di media vuelta y me dirigí a mi casa-.

En cuanto llegué a mi casa, sólo entrar fui directa corriendo hacia mi habitación. Sólo pensar en lo que me había pasado hace unos minutos me ponía peor. Que la persona que más quería me dijese eso y encima se acostara con otra estando conmigo... Por una parte tenía ganas de tirarme desde un precipicio, pero por otra, me sentía vacía por dentro.

-¿____ que te pasa? -entró mi hermano Nathan a mi habitación y cerró la puerta-.
Lo miré a los ojos y lo abracé fuertemente.
-Pequeña, ya me estás contando que ha pasado -lo noté algo preocupado-.

Le conté todo lo sucedido a Nathan.

-Ese hijo de puta, como le coja se entera -se enfadó-.
-Nathan, no. Vosotros sois amigos, ¿no?
-Éramos. ¿Crees que voy a ser amigo de uno que te está haciendo mucho daño? No ____, no.
-Pero Nathan, no le digas ni le hagas nada por favor, o será peor -bajé la mirada-.
-Vale, pero prométeme una cosa...
-¿El qué? -alcé la cara-.
-Que pase lo que pase, siempre vas a estar con una sonrisa en la cara, ¿vale?
Asentí y Nathan me abrazó. Las lágrimas seguían cayéndome y no lo podía evitar por más que quisiera.

***Narra Rocio***
-Esto es una broma, ¿no? -reí falsamente-.
-Rocio, no es broma, estoy esperando un hijo, y ese hijo es de Carlos... -Miriam se agarra al brazo de David y le mira a los ojos xomo si se hubiera arrepentido de decirme esto por lo que pudiese pasar-.
-¿¡Qué Miriam está esperando un hijo de quién!? -grita muy sorprendido y alterado Carlos-.

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Y hasta aquí el último capítulo de la primera temporada! Quiero agradecer mucho a tod@s mis lector@s porque os quiero mucho! De verdad.
Antes, me petabais a comentarios y en twitter también, amaba que me petasen de comentarios sobre la novela, pero ahora, ya no recibo casi ningún comentario asi que, he pensado en eliminar esta novela porque veo que cada vez hay menos comentarios y menos visitas y supongo que será porque no es muy interesante la novela :( Así que de momento se queda hasta aquí y si de verdad queréis que la continúe, sorprenderme. Lo siento  mucho :'(
Twitter: @SrtaAvenue
Twitter personal: @GilliamVerdu -Gilliam.


miércoles, 12 de febrero de 2014

CAPÍTULO 39.

-Pe-pero-ro -tartamudeé en cuanto vi lo que sucedía-.
-Ves, te lo había dicho -me susurró Dani al oído-.

Los dos me miraron algo avergonzados. Dani tenía razón, pero, ¿porqué no me lo habían contado? 
-Os lo pensábamos decir, pero queríamos contároslo en el mejor momento -dijo David-.
-Pues tarde, porque ya me lo habían contado -me crucé de brazos- ¿Y desde cuando lleváis juntos?
-No mucho, bueno -rectificó Miriam -quedamos varias veces a escondidas antes de la gira y ahora pues hemos vuelto a quedar y aquí nos veis -sonrió-.
Todo tenía sentido: cuando me pareció ver a David en el ascensor y la que le acompañaba era Miriam.
-Eh, pero no somos los únicos que hemos quedado hoy a solas -añadió David con cara de pícaro-.
-¿Como que no? -Dani se sorprendió-.
-¿No te lo ha contado Carlos? -Dani negó-.
-¿Con quién ha quedado?
-Mm... no sé no sé -alzó las cejas- ya te lo contará él.
-Pues vaya que avisan... ya cogeremos a Carlos y que nos ponga al día porque no sabemos nada -me reí- bueno, vamos, no quiero molestar a la parejita -me reí, cogí a Dani y me lo llevé a la habitación-.

-Aún no me has dicho cuando te vas -le miré-.
-¿Qué quieres que me vaya?
-Idiota. Ya sabes que no.
-No te enfades -se rió- Aún no lo sé, tal vez pasado mañana.
-¿Tan pronto? -bajé la mirada- aunque lo comprendo, tus fans son muy importantes para ti -rectifiqué-.
-Y tu también, no lo olvides

-Hey parejita, nosotros nos vamos a dar una vuelta. Os quedáis solos, así que... no rompáis muebles -dijo David interrumpiéndonos y se rió. Nosotros nos reimos y asentimos-.

Dani me tenía cogida por la cintura, me solté y me dirigía a la cocina.

-¿Dónde vas? -dijo Dani desde la habitación-.
-Tengo hambre -repliqué-.
-Pero si son las ocho y media.
-Ya, pero tengo hambre.

Abrí la puerta de la nevera y cogí nata y unas pocas fresas. En cuanto cerré la puerta de la nevera, Dani estaba trás ella.
-Me has asustado -ël rió. Cogí un bol, puse las fresas y encima le eché nata-.
-Comparte, ¿no? -se sentó en una de las sillas de la cocina-.
-Claro -puse cara de pícara- ahí tienes -me embarré el dedo y le manché la nariz- ¡te la debía! -dije mientras huía-. 
-Verás en cuanto te coja.
-Espera -me paré en seco, me dirigí a la cocina y cogí más nata-.
-¿Qué pasa?
Le manché toda la cara -así parecerás un muñeco de nieve -me reí-.
-¿Ah, si? -cogió más nata y me llenó de nata el cuello-.
-¡Dani, para! -me manchó la frente y la nariz-.
-Venga, paro, porque soy bueno -puso cara de pícaro-.
-¿Tu bueno? ¡Já! -me reí a carcajadas-.
-Soy bueno en todo -se rió y me miró con picardía-.
-Mentira -me burlé de él-.
Dani me cogió por la cintura y me acercó a su cuerpo. Después, me subió a la encimera y me quitó la nata del cuello delicadamente a besos.
Fui subiendo por mi cuello hasta que llegó a mi boca y me besó. Enrollé mis piernas por su cintura, él me cogió y me llevó a la habitación. 
-Dani...
-Sh...-me calló con un beso. Me colocó en la cama y se puso encima de mi. Yo sólo me dejé llevar...-.

***Narra Carlos***
-Pues yo prefiero ver la de 'Paranormal Activity: Los señalados' -dije señalando el Cartel-.
-Pero Carlos, ya sabes que no me gustan las pelis de miedo. 
-Venga, porfi -dije alargando la 'o' y poniendo cara de cachorrito-.
-Venga, vale -rodeó los ojos-.
Compré una palomitas XXL.
-Carlos, cariño, ¿crees que entre dos nos vamos a comer todas esas palomitas?
-Estando yo, sí -me reí- Disculpa, ¿le puedes poner chocolate a las palomitas? -la chica asintió y le puso chocolate derretido por encima a las palomitas-.
-¿Que a las palomitas también les pones chocolate? -se rió fuerte- Las palomitas saladas y el chocolate dulce, debe saber a rayos -se volvió a reír-.
-¿A rayos? Está buenísimo, toma, prueba -le dí unas cuantas palomitas con chocolate-.
-Debo admitir que no están tan mal -se rió-.
-Ves -le saqué la lengua- vamos ya a ver la peli que está a punto de empezar.

Entramos a la sala que nos tocaba y nos sentamos.
-Ya empieza, ¡ya empieza! -dije dándole flojo en el brazo-.
-¡Ya lo sé! Se nota que aún eres un niño pequeño, ¿eh? -puso cara de pícara-.
-Sí, pero soy tu niño pequeño -le di un beso-.

-¡Ah! ¡Carlos! -me abrazó acurrucando su cabeza en mi pecho-.
-Pero Rocio, que exagerada eres, si aún no ha salido nada que haga miedo.
-Ya, pero por si acaso, seguro que sale algo ahora...
-Que no, mira -me reí. Ella puso su mirada en la pantalla del cine y casualidad que salió algo muy feo. Enseguida se asustó y me abrazo muy fuerte-.
-Tonto, me he asustado por tu culpa.
-Que boba eres.
-Bobo tú -sonrió y me dio un beso muy tierno-.
-¿Me prometes una cosa?
-Claro.
-Prométeme que nunca te separarás de mi.
-Lo prometo, o me voy a separar de ti por nada del mundo.
-Ni yo de ti. Te quiero -le besé-.

Rocio se pasó toda la peli abrazado a mi. Es tan perfecta... Ella es a la que quiero para toda mi vida.


***Narra Miriam***
-¿Una foto para Instagram? -dijo David sacando su móvil del bolsillo-.
-Va -le sonreí-.
Nos hicimos una foto, yo sonreía mientras él me daba un beso en la mejilla. La subió al Instagram y puso: 'Si ella es feliz, yo también lo soy.'  Enseguida que subió la foto habían comentarios como: '¿Sóis novios? ¿Estáis saliendo? ¿Desde cuando salís? ¿Es una amiga o algo más...? ¡Qué monos sóis!'
-David, eres tan adorable.
-No más que tu, cielo -me besó-.
-No me imaginaba de que me enamorase así de ti -me miró a los ojos-.
-¿Así cómo?
-Miriam, antes sólo te veía como a una amiga, ahora te veo como algo más, parte de mi corazón, con la que quiero pasar toda mi vida, la madre de mis hijos, incluso la que siempre esté a mi lado como yo lo estaré al tuyo.
Era tan adorable, pero a la vez me sentía mal, sabía que tenía que decírselo. No podía seguir así...yo le quería, pero tenía miedo de que dejase de quererme. Esto me mataba por dentro y tenía que decírselo si o si. 
-Miriam, ¿te pasa algo? te veo algo preocupada. Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, no lo dudes -dijo muy sincero mirándome a los ojos-.
-Tengo miedo -bajé la mirada-.
-¿Miedo? ¿A qué?
-A decirte la verdad.
-¿Cómo? 
-Es que...puf -bufé- no puedo...
-Miriam, si hay algo que me tengas que contar cuéntamelo, por muy mala que sea la verdad.
-Asentí- ¿Te acuerdas de aquel día en el que iba borracha y sin querer me acosté con Carlos?
-Mejor no recordarlo, pero el pasado es pasado.
-Pues hace una semana, fui a la farmacia, a por un test de embarazo, porque dudaba. Y estoy embarazada y el padre del hijo que espero... -hice una pequeña pausa- es Carlos -no lo pude evitar, pero me cayeron las lágrimas-.




jueves, 23 de enero de 2014

CAPÍTULO 38

Salí de casa dirigiéndome hacia el parque, pero saliendo de casa me pareció ver a David que subía por el ascensor, aunque no iba solo y no parecía ser ninguno de los chicos. 
-¿David? -me dirigí al ascensor, pero ya era tarde. Subí las escaleras corriendo hasta el piso de su casa pero no había nadie-.
Pensé que tal vez habrían sido imaginaciones mías. Saqué el móvil para ver la hora y en cinco minutos tenía que estar en el parque. Me apresuré hasta que al final llegué dónde habíamos quedado. En cuanto llegué Rocio no estaba, en lo que me pareció raro. La llamé pero no contestaba. Miré su última conexión y se conectó a las 17:36 y la llamé a las 17:33. No tenía ni idea de lo que estaba pasando. Miré a mi alrededor pero seguía sin verla.
En ese momento, alguien me tapa los ojos.
-¿Quién eres? -dije cogiendo sus manos-.
No contestó, pero toqué su muñeca y estaba llena de pulseras. Enseguida le reconocí.
-¡Dani! -me quitó las manos de los ojos y lo abracé- ¿que haces aquí? No me habías dicho que ibas a venir -dijo esto sonrió-.
-Quería que fuese una sorpresa -me sonrió-.
-Entonces, ¿Rocio y tu estabais conpinchados?
-Así es. Bueno, y los chicos también -recapacitó- Por eso ellos no contestaron a ninguna de tus llamadas. Y las chicas sabían que veníamos.
-¿Y David donde está? 
-Creo que se ha ido a casa para ver si todo seguía igual.
-¿Pero con quién ha ido a casa? -puse cara de pícara-.
-Se rió- Es largo de explicar, ya te lo explicaré o mejor, que te lo explique él -se volvió a reír-.
-¿David ha ligado? -me sorprendí-.
-Sí -se rió-.
-Que raro que no me haya dicho nada.
-Ya te contará él los motivos... -se rió- Cambiando de tema, ¿te gustó el ramo?
-Me encantó -le di un beso-.
-A mi me encantas tu.
-A mi no.
-¿No?
-Sí.
-¿Si?
-No.
-¿No?
-Tonto.
-Tonta.
-Idiota.
-Imbécila.
-¿Imbécila? -me reí- Inútil.
-Te amo.
-Yo más -dije esto y me dio un beso muy tierno-.
-¿Sabes? Aún es invierno pero me apetece un helado -dijo Dani desabrochándose la chaqueta-.
-¿Enserio? -asintió- Bueno, pues vamos a una heladería que el niño pequeño quiere un helado.
-Eh, de pequeño nada, pequeña tú -me cogió de la cintura y yo le rodeé el cuello con los brazos. Cuando lo tenía cerca de mi cara, él intentó besarme y yo lo esquivé y me fui corriendo- ¡Si quieres un beso tendrás que cogerme!
-¡Eso no vale! -salió corriendo detrás de mi- ¡Te voy a coger!
-¡Ni que lo sueñes! -me reí-.
De tanto correr me cansé y al final, me cogió.
-Me debes un.. -dijo en cuanto me cogió. Lo interrumpí con un beso-.
-¿Vamos a la heladería? -asintió, me cogió de la mano y nos dirigimos a la heladería-.

En cuanto llegamos a la heladería, nos sentamos en una mesa.
-¿Que van a tomar? -preguntó el camarero-.
-Yo un batido de fresa.
-Y yo un sweet chocolate -dijo Dani señalando lo que quería en la carta de postres-.

-¿Te vas a comer todo eso? -dije impresionada la gran cantidad de helado que le habían puesto-.
-¡Pues claro! -se rió- ¿Quieres?
-No, me conformo con mi batido de fresa -absorbí un poco de mi batido-.
-¿Ah no? -negué y puso cara de pícaro-.
-¿Porqué me miras así?
Se embarró el dedo de helado y me manchó la nariz.
-¡Eh! No me manches -cogí helado con el dedo y le manché la frente-.
Estuvimos así hasta que nos llamaron la atención.
-Venga, paramos ya o nos llamaran otra vez la atención -dije-.
-Vale -se quedó quieto y sin darme cuenta, me volvió a manchar de helado-.
-Serás tonto -me reí-.
-Venga, ya paro -se reía fuerte-.
Ayudé a Dani a acabarse el helado y fuimos a casa. 

De camino a casa, nos pararon unos paparazzis.
-Hola, perdonad, somos de la revista 'Bravo', ¿podríais responder a unas preguntas? -dijo la la chica que nos entrevistaba-.
-Claro -le contestó Dani-.
-Es verdad que estáis juntos, ¿no? -asentimos Dani y yo- ¿Es verdad que fuisteis a un concierto de Avril Lavigne juntos y que ese mismo día os distéis cuenta de que ____ tenía un hermano? ¿Como se llama?
-¿Cómo se han dado cuenta de eso? -me ofendí un poco, no quería que toda la gente se enterase de mis asuntos personales pero ya era demasiado tarde-.
-Por las redes sociales. ¿Es eso verdad?
-Sí, sí lo es -dije molesta-.
-¿Y como lleváis la relación? ¿Tenéis problemas? -seguía preguntando-.
-Muy bien gracias. Ahora nos vamos que tenemos prisa -dijo Dani. Me cogió de la mano y me llevó hacia casa, aquellos paparazzis no hubieron de hacer miles de fotos mientras nos entrevistaban-.

-¿Y las llaves? -dijo Dani parándose en seco delante de la puerta. Empezó a buscarlas por los bolsillos del pantalón y no las encontraba. Después buscó en los bolsillos de la chaqueta y las encontró-.
-Pero mira que eres bobo, ¿eh? -le sonreí-.

-Pe-pero-ro -tartamudeé en cuanto vi lo que sucedía-.
-Ves, te lo había dicho -me susurró Dani al oído-.

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Hoooola! Sé que he tardado en subir capítulo :c y espero subir el próximo capítulo más pronto <3
Por cierto, hoy he empezado una nueva novela, aquí tenéis el link c: http://www.wattpad.com/story/11861531-no-todo-es-para-siempre 'No todo es para siempre'. Tendréis el link también en algunos de mis últimos tweets (; Espero que os guste! Y comentad :')
PD: OS QUIERO MUCHO, MUCHO, MUCHO! :3






jueves, 16 de enero de 2014

CAPÍTULO 37

Fuimos al coche pero de camino al coche nos encontramos a alguien que no esperaba encontrarme ni quería encontrarme.
-¿Qué haces aquí?

-Que estabas, ¿despidiéndote de ‘los Auryn’? –remarcó las comillas en un tono burlesco-.
-No son 'los Auryn' -también remarqué las comillas- son Auryn, que te quede bien claro -que les llamara los Auryn me jodía y mucho-.
-Perdona, no me mates -se burló-.
-¿Y se puede saber que haces aquí?
-Nada, venía de viaje con mi novio que por cierto, es él. Se llama Roger -Roger me dio dos besos-.
-¿A estas fechas de viaje por Madrid? -dije alzando una ceja- ¿Y los estudios?
-¿Los estudios? Bah, no sirven para nada. Ahora me mantiene Roger -dijo mirando a Roger-.
-Así te va... -dije en voz baja, aunque me escuchó-.
-¿Perdona? Yo si quiero estudio y me saco mil carreras si hace falta, niña de mierda.
-Eh, no se quién eres, pero lo que no voy a permitir es que insultes a ____ -dijo Nathan, me quedé flipando, se notaba que estaba enfadado-.
-¿Y tu quién eres? ¿El otro novio? -se rió a carcajadas-.
-Soy su hermano.
-Si claro, venga ya, y yo soy Paris Hilton.
-Es verdad, es mi hermano -afirmé y se quedo callada-.
-Así que es verdad lo que decía mi tía...Eres Nathan, ¿no? -Nathan asintió- Pues encantada, por si no lo sabes soy tu prima Lara -le dio dos besos como si no hubiese pasado nada y haciendose la buena-.
-Vamos Nathan, paso de hablar con gente tan falsa -cogí a mi hermano de la mano para alejarlo y nos fuimos al coche antes de que Lara dijiese algo más-.

De camino a casa le conté como era Lara y todo lo que me había hecho. Nathan se quedó impresionado.


En cuanto llegué a casa le conté a mi madre que me había encontrado con Lara y se quedó impresionada. Me dijo que Lara se había escapado de casa y vivía con su novio a saber donde. Y que mi tía Wendy estaba preocupada ya que su novio se drogaba, bebía y a saber que más...y tenía miedo de que Lara se drogase o le pasase algo...También me contó que Lara ya no era lo que parecía, había cambiado y mucho y no para bien, sino para mal.

Yo no sabía nada y pues por una parte no me extrañaba pero por otra parte me preocupaba lo que sería de Lara el día mañana por mucho que me cayese fatal...

Después de comer Nathan y yo decidimos dar una vuelta y así conocernos mejor. Llegamos algo pronto a casa porque aún tenía que hacer deberes y decidí llamar a Dani para ver como le iba.
Lo llamé y me dijo que todo estaba bien aunque no hablamos mucho porque no tenía casi tiempo. Se había ido hace unas horas y ya le echaba de menos...

Dos semanas después...
Debo admitir que no me despegaba de mi hermano ni un solo momento ni él de mi. Nos queríamos muchísimo y nos ayudábamos y apoyábamos en todo. Nathan era muy cariñoso.
Les presenté a Nathan a mis amigas. Se quedaron todas impresionadas, no se esperaban que tuviese un hermano y pues claro que no faltaron los comentarios de 'que bueno está' 'es guapísimo' 'que simpático es', si, ellas eran así.

-Oye, ¿hoy no vas a hacer nada en especial? -me preguntó Nathan-.
-¿Algo en especial? ¿A que te refieres? -me quedé pensando a lo que se podría referir-.
-¡Hoy es San Valentín!
-Dios, joder, ¿como se me había podido olvidar? 
-Mira que eres tonta, ¿eh? -dijo riéndose y me alborotó el pelo-.
-Gracias, eh, gracias -me reí, le quité la gorra y me la puse-.
-Acuérdate que esta tarde habíamos quedado -me quitó la gorra y se la puso-.
-Ya lo sé.
-Lo digo por si también se te había olvidado -me sacó la lengua-.
-Idiota.
-Eh, no insultes a tu hermano mayor.
-Que va si no te insulto -hice una risa pícara-.
-Bueno, pues acuérdate -me guiñó un ojo-.

Decidí llamar a Dani así que cogí mi móvil y lo llamé, pero no contestaba. Lo llamé más de cinco veces pero no contestaba y me estaba poniendo nerviosa. Pensé que tal vez se había enfadado conmigo porque últimamente no hablábamos mucho y esto me estaba preocupando. Reconozco que últimamente estaba más pendiente de mi hermano que de Dani y que no me contestara me estaba doliendo. '¿Y si se ha ido con otra? ¿Y si ya no le gusto?' no paraba de preguntarme cosas y no podía seguir así, yo a Dani lo quería demasiado y ya no podía estar un día más sin él. Llamé a los chicos pero no contestaban el teléfono ninguno. Esto me estaba preocupando aún más. Me metí en la web oficial de Auryn para ver la agenda y según hoy no tenían ningún concierto, esto me estaba asustando. 

-____ me voy un rato con los amigos, después paso a por ti, ¿vale? -me dijo Nathan y asentí-.
Estaba sola en mi casa ya que mis padres habían salido.
No tenía nada que hacer, eran las diez de la mañana y encima sábado. Me senté en el sofá y miré la tele para ver que hacían. Pasé los canales y estaban haciendo una película: 'El diario de Noa' la miré y pensé: 'ojalá Dani estuviese aquí'. Cambié de canal porque me estaba estresando y todo eso me recordaba a Dani. Apagué la tele ya que no hacían nada que me gustase y sin darme cuenta me quedé dormida.

 {...}

Oí como tocaban al timbre. Me desperté, no se porqué me había dormido si era por la mañana. Abrí la puerta y era un hombre con un ramo de flores enorme.
-¿Eres ____?
-Sí, soy yo.
-Toma, este ramo es para tí -me dio el ramo de flores, eran unas rosas rojas muy bonitas-.
-¿Pero quién me ha enviado este ramo?
El hombre se hizo el tonto y se fue. Entré a mi casa y puse las rosas en un jarrón con agua. Poniendo las rosas cayó una carta al suelo. La recogí y la leí. Decía:
Sé que no hemos hablado mucho, pero aún así te sigo echando de menos igual. Lo siento pero este disco que tenemos entre manos tiene mucho trabajo y nos estamos dejando la piel en él. Sólo quería darte un pequeño detalle para que no te olvides de mí y recordarte lo mucho que te quiero. He hecho todo lo que he podido por ir a Madrid a verte pero no he podido, incluso he intentado escaparme algunas veces para ir a verte pero siempre me tiene que coger alguien... ¿Pero sabes una cosa? Por muy lejos que estemos el uno del otro siempre te voy a tener en mi corazón, nunca me voy a olvidar de ti y ni te imaginas lo mucho que te quiero, lo que he llorado por ti cada vez que no podía abrazarte, lo sé, es mi trabajo y lo hago por mi Auryners, que son muy importantes para mí igual que tu, y sin ti no podría vivir. Eres lo más importante que tengo en esta vida y pase lo que pase no quiero perderte, porque por tí sería capaz hacer cualquier cosa. ¿Te acuerdas de todos aquellos recuerdos? Aquel viaje a París, nunca lo olvidaré; nuestras discusiones y cada vez que salíamos juntos y nos preguntaban, 'Dani, ¿esa es tu novia?' y yo respondía 'sí, la amo más que a mi propia vida'. 
Ya son dos semanas sin verte y te extraño, extraño tus besos, tus caricias, tus te quiero, que me quites la gorra y te la pongas, tus abrazos. ¿Sabes? Eres perfecta y no te cambiaría por nada, es que ni si quiera tengo palabras para describirte, no me quiero enrollar mucho, así que solo quería decirte una vez más: TE AMO.
                                                                                    Dani

Esta carta me había alegrado mucho, incluso no pude evitar que alguna lágrima me cayese. Volví a leer la carta muchísimas veces, dejé la carta sobre mi mesita de mi habitación y recibí un WhatsApp, era de Rocio. En él decía: '____ tengo que hablar contigo urgentemente, te espero en media hora en el parque de La Laguna'.
Me asusté un poco y le pregunté que le pasaba, pero no me respondió. Me cambié y decidí ir andando a aquel parque ya que estaba algo cerca de mi casa.
Salí de casa dirigiéndome hacia el parque, pero saliendo de casa me pareció ver a David que subía por el ascensor, aunque no iba solo y no parecía ser ninguno de los chicos. 









miércoles, 8 de enero de 2014

CAPÍTULO 36

Cuando acabé de desayunar levanté la taza en la que tenía la leche y la dejé en el fregadero.
En ese momento, tocaron al timbre.
-Yo voy -dije dirigiéndome a la puerta-.

Abrí la puerta y eran...
-No quería decírtelo antes porque no sería una sorpresa -sonrió- Ya sabes, este es Nathan -dijo Dani-.
Me quedé asombrada, me pensaba que tendría unos nueve o diez años pero no. Cuando hablé con él por teléfono parecía voz de niño de diez años. Pero tendría la edad de Dani o por ahí... Debo reconocer que era guapísimo.
Me quedé mirándolo y se lanzó a abrazarme.
-No sabes lo feliz que estoy ahora... Saber que tengo una familia es lo mejor que me ha podido pasar... -dijo Nathan entre sollozos-.
-Te quiero muchísimo -le dije susurrándole al oído-.
-Yo más. ¿Y mamá y papá? -se despegó de mi-.
-Están dentro.
En seguida que le dije esto entró a casa.

-¿Mamá? -se quedó mirando a mi madre-.
-¿Nathan?
-Si, soy yo -en cuanto le dijo eso le abrazó y no pudo evitar llorar-.
-¿Qué es lo que está pasando? -dijo mi padre recién levantando que apenas podía abrir los ojos del sueño que tenía-.
-Papá, él es Nathan.
Mi padre se fregó los ojos y abrió los ojos más aún y se quedó mirando a Nathan.
-¿¡Nathan!? -se quedó asombrado- Ven aquí hijo mío -le dio un abrazo muy fuerte- Pero nos dijeron que tú habías muerto...
-Pues eso es mentira, porqué aquí me ves, más vivo que nunca -sonrió Nathan-.
-¿Y cuántos años tienes? -le pregunté-.
-Diecinueve.
-Tres años más que yo -le sonreí-.
-¿Y el instituto? ¿Hoy no tienes? -preguntó mi madre-.
-No, yo no voy al instituto, ya tengo diecinueve años mamá -se rió- voy a la universidad pero por suerte, esta semana como eran fiestas en mi ciudad no habían clases y pues he venido.

{...}

Estuvimos hablando durante un rato hasta que Nathan se fue a su habitación y deshizo las maletas.

{...}

Dani fue a por sus maletas y bajó con los chicos para ir al aeropuerto. Nathan y yo los esperábamos en la puerta.
-Hola chicos -los saludé a todos dándole dos besos-.
-Tú debes de ser Nathan, ¿no? -dijo Carlos- ayer nos lo contó todo Dani- Yo soy Carlos.
-Sí, encantado.
Se presentaron todos.
-Si queréis os puedo llevar al aeropuerto -dijo Nathan-.
-¿Tu conduces? -me quedé sorprendida mirándole-.
-Claro.
-¿Y te han enviado el coche desde Francia?
-Sí.
-Pero el problema es que no cabemos todos -dijo Alvaro-.
-Oh Alvarito, que listo eres -dijo David burlándose de Alvaro-.
-Tonto -se rió y le dio una colleja no muy fuerte-.
-Pues si queréis os vais ____, Dani, Alvaro y David y Blas y yo nos vamos en un taxi.
A todos nos pareció bien y nos fuimos en el coche de mi hermano, era un mercedes.
 En cuanto llegamos a el aeropuerto llamamos a Carlos y Blas para saber donde estaban hasta que quedamos donde salía el avión y allí nos los encontramos.
-Dani no quiero que te vayas -le dije abrazándole-.
-Sabes que si pudiera me quedaría contigo, a tu lado.
-Te voy a echar de menos.
-Y yo a ti pequeña -me abrazó más fuerte-.
-Madre mía, tan solo no os veréis hasta dentro de un mes, os despedís como si no os fueseis a ver nunca más -dijo Carlos-.
-¡Carlos! -le pegué flojo en el brazo-.
-¡Au! -se quejó-.
-Pero mira que eres tonto, ¿eh? -le alboroté el pelo-.
-Te voy a echar de menos -se me lanzó a abrazarme-.
-Pues yo a ti no.
-¿Ah no? -dijo alzando una ceja-.
-Pues claro que si tonto, os echaré de menos a todos -le sonreí-.
-¡Es vuic molt!
-Ains ese Alicantino hablando valenciano. ¡Jo més! -le di un beso en la mejilla-.
-Pues no me he enterado de nada -dijo David riéndose-.
-Pues 'es vuic molt' significa 'te quiero mucho' y pues lo que le he contestado se entiende. Lo he dicho bien, ¿no Carlos? -miré a Carlos y él asintió- si es que tengo a un profesor que me enseña el valenciano perfectamente.
-¿Y a mi también me echarás de menos? -dijo Blas con cara de cachorrito-.
-¡Pues claro! -le abracé- Cuídate y controla a Carlos con el chocolate -dije en voz alta para que me escuchara Carlos-.
-Lo aré, lo aré -dijo Blas riéndose y mirando a Carlos-.
-Eh, que os he escuchado -dijo Carlos poniendo cara de niño enfadado y nos reímos todos-.
-Te echare de menos chiquitita. Te quiero mucho.
-Y yo Blasito -le agarré de los mofletes y me dio un beso en la mejilla-.
-Bueno Alvaro, lo mismo te digo, cuídate mucho y quiero verte siempre con esa sonrisa, ¿eh? -dije abrazándolo-.
-Mientras esté feliz la tendré.
-Siempre serás feliz, te lo aseguro. Te echaré de menos.
-Y yo _____ -dijo besándome la mejilla- Te quiero.
-Y yo smiler -le sonreí-.
-Y por ultimo David, no hagas muchas locuras, ¿eh? -me abrazó-.
-Será difícil -se rió-.
-Pastelito, te echaré de menos.
-Yo más, te quiero mucho.
-Y yo.

De repente, se escuchó que dijo que el próximo vuelo salía en menos de cinco minutos.
Mientras Nathan se despedía de los demás, me volví a despedir de Dani.
Lo abracé poniendo mi cabeza en su pecho.
-Sabes que si tengo algún rato libre vendré a verte y espero venir en San Valentín que falta poco.
-¿De verdad? -alcé la cabeza y le miré-.
-Pues claro, no lo dudes.
Seguía abrazándolo pero no pude evitar llorar, aunque fuese más de un mes se me haría eterno.
-Pequeña, no llores -cogió mi cara con sus manos y me limpió las lágrimas con sus dedos- Cualquier cosa llámame, ¿vale? -Yo sólo asentí- Te quiero muchísimo, no lo olvides -me susurró al oído-.
-Te amo -le abracé aún más fuerte-.
-Espera –dijo Dani abriendo la maleta y se sacó una camiseta- toma, para que la uses para dormir y así te acordarás de mi –extendió la mano dándome la camiseta-.
-Siempre me acordaré de ti –le miré a los ojos-.
-Te quiero –me besó tiernamente-.
-Yo más –me abrazó frotándome la espalda-.

-Dani, corre o perdemos el avión y no podemos perderlo porque Magí se enfadará –dijo Blas avisando-.
-Si, ya voy.
-Te quiero –me volvió a besar- Cuídate, te amo. Eres perfecta.
-¡Yo más!
-Cuida a ____ de mi parte, ¿eh? –le dijo Dani a Nathan-.
-Tranquilo que yo la cuido –dijo Nathan rodeándome con un brazo por detrás de la espalda y besándome la frente- ¿Vamos? –me dijo en cuanto entraron al avión-.
-Sí.
Fuimos al coche pero de camino al coche nos encontramos a alguien que no esperaba encontrarme ni quería encontrarme.
-¿Qué haces aquí?

-Que estabas, ¿despidiéndote de ‘los Auryn’? –remarcó las comillas en un tono burlesco-.

domingo, 22 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 35.

En ese momento, sentí que me llamaban al móvil. Era un número que al parecer no era de España y enseguida me acordé de que podía ser Nathan.

***Llamada telefónica***

-¿Diga? -dije algo nerviosa, no sé porqué-.

-¿Eres ____?

-Sí, ¿y tu quién eres?

-Nathan.

Me quedé sin palabras, no sabía que decirle.

-¿Es verdad que tu y yo somos hermanos?

-Al parecer sí, lo somos -afirmé-.

-Pues tengo que ir allí donde estáis. Quiero conocer a mi familia. ¿Dónde vivís? Intentaré llegar lo antes posible.

-En Madrid -le di la dirección de mi casa y él se la apuntó-.

-Vale, hablaré con mis padres, bueno, mis padres adoptivos...y veré lo que puedo hacer.

-Vale, espero verte lo antes posible.

-Y yo.

***Fin llamada telefónica***



-¿Que te ha dicho? -me preguntó Dani-.

-Hablará con sus padres adoptivos y intentará venir lo antes posible.

-Pues espero que venga cuanto antes. Aunque mañana me voy y no creo que lo vea. Y si viene, ¿se queda a vivir?

-Pues no lo sé.

-Dani ahora vuelvo, voy al aseo.



***Narra Dani***

Mientras que ____ estaba en el aseo, cogí su móvil y me apunté el teléfono de Nathan y le llamé.



***Llamada telefónica***

-¿Diga?

-¿Eres Nathan?

-No, soy la empleada de la casa, ¿le puedo ayudar en algo?

-Sí, pasame con Nathan, por favor.

-Claro -dijo amablemente-.

-¿Quién es? -dijo en cuanto se puso al teléfono-.

-Soy Dani. El novio de tu hermana.

-No sabía que tenía novio -sonrió- ¿Quieres algo?

-Sí. ____ te acaba de llamar hace un momento para saber cuando vendrías, pero quería decirte que...



{...}



***Narra ____***

El concierto empezaba a las nueve pero los de Meet & Great teníamos que estar mucho antes. Llegamos al Palacio de los Deportes. Estuvimos con Avril y nos hicimos muchas fotos, era muy simpática y agradable.

En el concierto, cantó todas las canciones de su nuevo disco y alguna que otra de los discos anteriores.

Gravamos un vídeo mientras estábamos en el concierto de Avril Lavigne en el que salíamos los dos y lo colgamos en Instagram.

El concierto acabó tarde y mañana tenía instituto, así que me fui a casa y Dani me acompañó.



-Mamá, ¿mañana puedo no ir al instituto?

-¿Porqué?

-Pues porque mañana Dani se va y no lo veo hasta que pase más de un mes.

-Lo siento, pero no. No puedes perder el instituto por eso...

-Pero mamá...

-No -me interrumpió- si digo que no es que no. Ahora vete a dormir que ya es tarde.

No tuve de otra que irme a dormir. Me despedí de Dani y me fui a dormir.



***Narra Dani***

Decidí hablar con la madre de ____ antes de irme.

-Perdona -le di unos pequeños  en el hombro para que me escuchase a lo que le iba a decir-.

-¿Si? ¿Que quieres Dani? -dijo amablemente, ya no parecía estar enfadada-.

-¿Me harías un favor muy grande?

-Depende cual...

-Es sobre ____, ¿le dejarías que por solo un día no fuese al instituto? Por favor.

-No sé Dani, necesita ir al instituto porque sino después no se entera de lo que ha explicado el profesor en clase.

-Da igual, se lo explico yo si hace falta, pero por favor, aunque sea por un día -le supliqué-.

-Mm...-se quedó pensativa- Venga, pero que sea el último día, ¿eh?

-Si, se lo prometo. ¡Gracias! Bueno me voy -me despedí dándole dos besos-.

-Espera -me llamó y me giré- ¿Porqué quieres que pierda el instituto?

-Pues tengo una sorpresa muy especial para ella. Sé que le va a encantar.

-¿Y cuál?

-Es una sorpresa, mañana la sabrás.

-Vale- me sonrió-.



Subí al piso y allí estaban David y Alvaro.

-¡Hey Dani! ¿Donde has estado en todo el día? No te he visto -dijo David-.

-He estado con ____, ¿y vosotros?

-Hemos salido a dar una vuelta con las chicas, que por cierto, no sé donde están -dijo Alvaro riéndose-.

-Creo que están en la habitación, en la de Blas si no me equivoco -añadió David-.

Fui a la habitación para ver lo que estaban tramando...Abrí la puerta y me vi a todas las chicas vistiendo a Carlos y Blas de chica.

-¿Pero que hacéis? -dije riéndome a carcajadas-.

-Eh, que conste que nosotros no hemos querido que nos hagan esto...-dijo Carlos-.

-¿Pero porqué os vestís de mujer?

-Pues porque han perdido una apuesta -dijo Gema-.

-¿Cual?

-Pues que hemos hecho una partida de futbolín, Andreea y Miriam contra ellos y decían que iban a ganar. Entonces hemos apostado y si Miriam y Andreea perdían se vestían de tío, y si ellos perdían se vestían de tía y pues claro que después se tendrían que hacer una foto y colgarla en Instagram -explicó Evelyn-.

-Y pues estamos echando una mano a Andreea y Miriam para vestirlos- añadió Rocio poniendo risa de malvada-.

-Sólo nos falta maquillarlos -dijo Andrea-.

Cuando acabaron de vestirlos y maquillarlos, se hicieron una foto y la colgaron al Instagram.

Al pobre Carlos le hicieron una mini coleta en el pelo, lo maquillaron con la sombra rosa y los labios rosa. Después llevaba un vestido con unos tacones altos. Blas llevaba los labios de rojo y iba maquillado muy exagerado, se habían pasado con el colorete...Y una minifalda con un croptop y unos tacones.

-Meeee meeeeeeo -dijo Gema riéndose-.
-En fin...que mal estáis -dije riéndome-.
-Habló -dijo Blas sacándome la lengua-.
-Perdona, pero yo no me visto de tía... -me reí-.
-Ya te tocará ya...-dijo Blas y Carlos empezó a reírse a carcajadas-.
-¿De que te ríes? -le preguntó Blas a Carlos pero seguía riéndose- ¡Que mal pensado eres! -se rió-.
-Y después el mal pensado soy yo...-me reí-.
-Pues sí -dijo Carlos burlándose-.
-Yo nunca pienso mal.
-No, que va -dijo Blas riéndose-.

Entraron Alvaro y David por la puerta y se quedaron asombrados mirando a Carlos y Blas.
-¿Pero que hacéis vestidos de mujer? -dijo David y se echaron todos a reír-.
-Eso es lo que me preguntaba yo hace un momento -añadí-.
-Es sólo una apuesta, no te creas que yo voy a ir vestido así...-dijo Blas mirándose lo que llevaba puesto-.
-Ya, si estáis muy guapos...o guapas -dijo Alvaro riéndose a carcajadas-.
-Por cierto, son más de las once y mañana tenéis instituto -dijo David mirando la hora en el móvil-.
-Madre mía lo que me espera en llegar a casa...Me voy ya mismo -dijo Evelyn-.
-Y yo -dijeron las demás-.
-Lo siento pero nos tenemos que ir ya -dijo Gema dándole dos besos a cada uno y las demás se despidieron de nosotros-.

***Narra ____***
Me levanté y eran las siete de la mañana. Me cambié, y fui a desayunar. Fui a la cocina a prepararme el desayuno y allí estaba mi madre.

-Por cierto, se me olvidó decirte ayer que Dani habló conmigo y me convenció para que no fueses al instituto.
-¿De verdad?
-Claro -dijo poniendo las galletas y las magdalenas en la mesa-.

Cuando acabé de desayunar levanté la taza en la que tenía la leche y la dejé en el fregadero.
En ese momento, tocaron al timbre.
-Yo voy -dije dirigiéndome a la puerta-.

Abrí la puerta y eran...